De Dinamarca a los Cahorros de Monachil

Puente colgante Los Cahorros de Monachil

Europeos en los Cahorros

Para comenzar el Otoño nos adentramos en un pueblecito de montaña del Parque Natural de Sierra Nevada en la provincia de Granada llamado Monachil y en concreto, en el cañón de los Cahorros. En esta ocasión vamos acompañados por un grupo de abogados daneses.

Resulta curioso como este trayecto, que antaño hacíamos unos cuantos escaladores para disfrutar de un reducto de paz y frescor en verano, se ha convertido en ruta obligada para los extranjeros con cierto espíritu aventurero que visitan Granada, hasta el punto de que perdido en uno de los cañones más angostos de Sierra Nevada, te sientes como un “guiri” por el devenir de turistas europeos que merodean la zona y que están dando un impulso al turismo rural de este pequeño pueblo de poco más de 7.000 habitantes.

Era de los Renegrales (Los Cahorros)
Daneses en la Era de los Renegrales (Los Cahorros)

 

 

Turistas que son bienvenidos por los restaurantes y alojamientos rurales, por el ayuntamiento y por la población, ya que este poblado troglodita que una vez estuvo bajo las aguas del mar de Thetis, tiene mucha historia en lo que a civilizaciones y culturas se refiere, encontrando sus orígenes en la Edad del Bronce (Yacimiento argárico).

Central Hidroeléctrica de Tranvías
Central de Tranvías (Los Cahorros)

 

En los últimos años, debido a la afamada Escuela de Escalada de Los Cahorros y a sus todavía características de poblado de montaña de arquitectura tradicional, ha venido recibiendo residentes de muchos lugares de España y del mundo y ahora, la singular ruta por un cañón repleto de flora de Sierra Nevada,  significativas centrales minihidráulicas, puentes colgantes, cuevas y otros pasos de cierta dificultad, lo han convertido en paso obligado para el turismo que visita la ciudad de Granada.

Escaramujo
Rosal silvestre

 

Dicho esto, cada estación tiene su encanto para disfrutar del medio natural, pero a nosotros el otoño nos atrae, especialmente cuando empiezan a amarillear las hojas de los árboles y se tornan de colores extraordinarios.

Y no nos olvidemos de los frutos, los higos, las moras, los escaramujos, las majoletas, las gálbulas o bayas del enebro, las enebrinas o endrinas dan un toque de colores al paisaje

y nos sirven para recordar como el bosque a través de la recolección de estos frutos nos brinda alimentos, bebidas, remedios naturales, medicamentos, etc.

Puente colgante
Danesas cruzando puente colgante

 

Dicho esto, hemos de destacar que nos sorprendió el grupo de daneses, pues los había incluso septuagenarios y fueron capaces de realizar

el recorrido con bastante soltura y sin perder la sonrisa ¡se nota que la cultura del deporte lleva arraigada ya en nuestros vecinos noreuropeos muchos años!